El valor global de los alimentos y la conciencia de la humanidad
El Día Mundial de la Alimentación es una jornada mundial de concienciación que se celebra cada 16 de octubre para conmemorar la fundación de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en 1945.
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El Día Mundial de la Alimentación es una jornada mundial de concienciación que se celebra cada 16 de octubre para conmemorar la fundación de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en 1945.
16 de octubre, Día Mundial de la Alimentación: despertar la conciencia de la humanidad desde el ideal de mantener vivos a los demás. El valor global de los alimentos y la conciencia de la humanidad.
Es un día en que la familia humana se reúne en torno a una mesa común, en que se recuerdan el compartir y la solidaridad, y es una llamada a la conciencia. Y sin embargo, millones de personas en el mundo siguen luchando contra el hambre. Según datos de las Naciones Unidas de 2024, alrededor del 8,2 por ciento de la población mundial, una de cada doce personas, se enfrenta al hambre. Unos 2.300 millones de personas, el 28 por ciento, viven con inseguridad alimentaria moderada o grave.
Estas cifras muestran con claridad que la humanidad todavía no ha alcanzado la justicia alimentaria.
El hambre no es solo una carencia biológica. Es también el reflejo de una carencia de justicia, de conciencia y de solidaridad. [FAO, FIDA, UNICEF, PMA, OMS. The State of Food Security and Nutrition in the World 2024. Roma: FAO, 2024.]

La justicia y el ideal de mantener vivos a los demás
El propósito del Día Mundial de la Alimentación es llamar la atención sobre la lucha contra el hambre y aumentar la conciencia sobre la seguridad alimentaria en el plano personal, social e institucional. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura define el acceso a alimentos suficientes, sanos y seguros, para todos, como un derecho humano básico. Esa conciencia forma la columna vertebral del reparto justo, la producción sostenible y la solidaridad social. Visto así, el alimento no es solo una necesidad física. Es un símbolo de la dignidad humana.
La idea del “ideal de mantener vivos a los demás”, que el difunto Fethullah Gülen subrayaba a menudo, representa una postura humana universal en la lucha contra el hambre. Lo expresaba así: “La persona encuentra el sentido de su propia existencia en el esfuerzo por mantener vivos a los demás.”
Los voluntarios y las organizaciones humanitarias del movimiento Hizmet, activos en muchas partes del mundo, llevan ese ideal a la práctica con trabajo concreto. Time to Help en Europa, Embrace Relief en América y Relief en Australia, entre otras, tocan la vida de miles de familias con el reparto de carne en la Fiesta del Sacrificio, comidas y paquetes de alimentos durante el Ramadán, pozos de agua limpia, apoyo a la producción agrícola y proyectos de nutrición.

El objetivo para 2030: la misión Hambre Cero de las Naciones Unidas
El objetivo 2 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas para 2030, “Hambre Cero”, es un punto de inflexión para el futuro de la humanidad.
El objetivo es acabar del todo con el hambre, asegurar el suministro de alimentos, ampliar el acceso a una nutrición sana y apoyar la agricultura sostenible.
(https://www.un.org/sustainabledevelopment/hunger)
Las cifras de 2024 muestran una vez más lo vital que es ese objetivo.
El 8,2 por ciento de la población mundial, unos 673 millones de personas, sigue pasando hambre.
2.300 millones de personas, alrededor del 28 por ciento de la población mundial, viven con inseguridad alimentaria moderada o grave. El hambre golpea con más fuerza a las mujeres, a los niños y a quienes viven en zonas rurales. [FAO, informe 2024: The State of Food Security and Nutrition in the World 2024.]

La filosofía de Ubuntu y una llamada a la solidaridad global
El lema del Día Mundial de la Alimentación de 2025, “Hand in Hand for Better Foods and a Better Future”, no es solo un eslogan. Es una invitación a una conciencia humana compartida.
La filosofía de Ubuntu en el humanismo africano dice exactamente esto: “yo soy porque nosotros somos.” Ubuntu toma la empatía, la solidaridad y el compartir como la sustancia misma de la vida. Vista así, la lucha contra el hambre es una llamada moral. Compartir un bocado es mantener viva una vida. Proteger los alimentos no es, entonces, solo un acto económico sino ético.

Mantén vivos a los demás para vivir tú
Un tercio de todos los alimentos que se producen en el mundo acaba en la basura. Eso basta para alimentar a los millones de personas que pasan hambre. Evitar el desperdicio de alimentos no es solo una responsabilidad económica sino una cuestión de conciencia. Crear conciencia en los hogares, en las empresas y en las cadenas de producción es un primer paso hacia un futuro sostenible.
El Día Mundial de la Alimentación nos recuerda esta verdad: los alimentos son nuestro futuro. Y ese futuro tiene que construirse sobre la justicia, la empatía y la solidaridad. Con el espíritu de Ubuntu: “yo soy porque nosotros somos.” Reduciendo el desperdicio en nuestra propia mesa, tendiendo una mano, abriendo nuestra conciencia, podemos construir un mundo más justo. En el Día Mundial de la Alimentación, hablemos a la conciencia compartida de la humanidad: mantén vivos a los demás para vivir tú.
Al convertir esa idea en acción, quienes tenemos medios donde vivimos deberíamos pensar en las personas que viven en condiciones mucho más duras. Sea cual sea nuestra fe, nuestra nacionalidad o nuestro género, pensar en quienes pasan hambre es un deber humano que compartimos todos.
Un ejemplo práctico: en el momento en que vamos a tomarnos un café o a comernos un trozo de tarta, es perfectamente posible enviar el coste de esa pequeña costumbre a alguien que lo necesita en otro lugar del mundo.
Actuar con el espíritu de “da y mantén vivos a los demás”, con pequeñas donaciones que llevan adelante el compartir y la empatía de Ubuntu, es una aportación a la reconstrucción de la dignidad humana. Las “colectas Ubuntu” que empiezan en nuestros propios círculos están entre los ejemplos de solidaridad con más sentido que existen.
Dichosos quienes hacen Ubuntu desde el ideal de mantener vivos a los demás.
“Acudir en ayuda de los demás es la invitación más elocuente que se puede dirigir al favor de Dios.”
Nuestro agradecimiento más sincero a cada donante, voluntario, organización humanitaria, activista y persona de conciencia que trabaja por un mundo mejor.
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